Bueno, para serles sincera, armar una lista para mi es algo tedioso. Preguntenle a los musicos cuanto me tardo para entregarles la lista cuando vamos a salir a ministrar! Hay cosas basicas en las que pienso cuando armo la lista. Primero, pienso en el publico, o la congregacion, o el tipo de evento. Me gusta comenzar con 1 o 2 canciones que todo mundo se sepa para que se involucren en la alabanza desde el principio. Como hemos estado ministrando en diferentes congregaciones, me gusta ponerme de acuerdo con el lider de alabanza de la iglesia o el pastor para que me sugieran canciones que ya se saben. Despues, integro canciones que quiero que la congregacion se aprenda y les enseno el coro antes de comenzar la cancion para que cuando salga el coro se integren y canten conmigo y que no se me queden viendo solamente como expectadores. Luego para finalizar pongo canciones de adoracion que sean faciles de aprender y/o algunas que ya se sepan para terminar el tiempo de la musica con todo mundo todavia de pie y adorando a Dios y tambien para reconectar a los que se me hayan perdido con los cantos nuevos.
Mi enfoque principal al selecionar canciones es la letra. Busco que las canciones lleven el mismo tema o que progresen a profundizar en cierto tema o temas que se relacionen. Los tonos de las canciones vienen a tomar un segundo lugar. Si tengo 2 canciones en Re y dos en Mi y los temas son similares en cuanto a letra y el tiempo (rapidas o lentas), pues obviamente canto primero los que estan en Re seguidas por las que estan en Mi. Y si es padre cuando todo progresa hacia arriba, osea, que los tonos de las canciones van ascendiendo y que las letras van profundizandose mas y mas, pero no siempre sucede asi, y no siempre es lo que la congregacion requiere o necesita.
En fin, esto es lo basico, y como les decia al principio, no necesariamente estoy en lo correcto, por eso quisiera ver sus comentarios al respecto. Quien se anima primero?
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